Navarra continúa consolidando su posicionamiento como referente en economía circular y bioeconomía industrial. En el marco de los “Bioeconomy and Competitiveness Days 2026 – Bioecomp”, la Comunidad Foral ha mostrado su ecosistema innovador ante representantes europeos, empresas, centros tecnológicos y entidades especializadas, destacando su capacidad para transformar conocimiento, innovación y recursos biológicos en actividad industrial.
Tal y como señaló el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, “la bioeconomía ya no es un concepto teórico y Navarra tiene la receta para convertirla en una fortaleza industrial”, subrayando el papel estratégico de este modelo para reducir la dependencia de los recursos fósiles, incrementar la competitividad y reforzar la soberanía económica.
Un ecosistema empresarial que impulsa la circularidadUno de los principales atractivos del encuentro fue el showroom celebrado en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, Baluarte, donde catorce empresas de la Comunidad Foral presentaron soluciones innovadoras en ámbitos como la valorización de recursos, los biomateriales o la descarbonización industrial.
Estas empresas evidenciaron cómo la bioeconomía se traduce ya en aplicaciones reales dentro del tejido empresarial navarro.
Junto a ellas, completaron el espacio expositivo compañías como Allbiotech, Betelu Myco Trace, Cocuus, Nanogrow Biotech, LEV2050, SBS Thermal Technologies, Smurfit Westrock y Storopack.
La presencia de estas entidades pone de relieve el papel de Navarra Zirkular como ecosistema facilitador, impulsando la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y administraciones para acelerar la transición hacia un modelo productivo más circular, sostenible y competitivo.
Bioeconomía: oportunidad y retos para la industria
La segunda jornada del encuentro incluyó diversas mesas de debate centradas en el desarrollo de la bioeconomía, tanto desde la perspectiva empresarial como territorial. Empresas como Viscofan y Smurfit Westrock coincidieron en señalar que el uso de materias primas renovables, la circularidad y la innovación suponen una clara oportunidad para generar valor económico y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.
No obstante, también identificaron retos relevantes, como la adaptación del marco regulatorio europeo o la necesidad de reforzar la viabilidad económica de determinadas soluciones biobasadas para facilitar su implantación a gran escala.
Desde el punto de vista regional, se compartieron experiencias de territorios como Emilia-Romagna, Oslo o Cataluña, destacando el papel clave de las administraciones públicas en el impulso de políticas, financiación e instrumentos de apoyo que faciliten el desarrollo de la bioeconomía.
En este contexto, Navarra mostró las fortalezas de su ecosistema, con la participación de entidades como INTIA, CENER, UCAN y LEV2050, poniendo en valor su sólido sector primario, una base industrial consolidada y un ecosistema científico-tecnológico de referencia.
Innovación y colaboración en todo el ecosistema
El encuentro también incorporó sesiones paralelas centradas en ámbitos estratégicos como la agroalimentación, los biomateriales y la salud, donde se abordó cómo la bioeconomía está transformando las cadenas de valor.
En este contexto, participaron también empresas adheridas a Navarra Zirkular como MOA Foodtech, Florette, Ingredalia y Biosasun mostrando aplicaciones concretas en ámbitos como la valorización de residuos, el desarrollo de ingredientes innovadores o el uso de biomateriales en distintos sectores industriales.
Estas sesiones culminaron con espacios de presentación de proyectos (pitches), en los que se dieron a conocer soluciones innovadoras dentro del ecosistema de la bioeconomía.
En ellos participaron también empresas adheridas a Navarra Zirkular como, Aislanat, Moa Foodtech, Isanatur, Envirohemp y Uraphex junto a otras iniciativas empresariales y tecnológicas.
Estas dinámicas pusieron de manifiesto la importancia de fortalecer la transferencia de conocimiento, facilitar el escalado industrial de las soluciones biotecnológicas y mejorar la coordinación entre los distintos agentes del ecosistema.
Navarra, referente europeo en bioeconomía circular
La bioeconomía se consolida así como una herramienta clave para reforzar la resiliencia económica, diversificar cadenas de valor —especialmente en sectores como el agroalimentario y forestal— y reducir la dependencia de insumos externos.
En el conjunto del evento, se puso de relieve que el futuro de la competitividad industrial europea pasa por la capacidad de las regiones para conectar especialización, innovación y financiación, impulsando soluciones biobasadas escalables y sostenibles.
Navarra avanza en esta dirección con un modelo que integra bioeconomía y economía circular, apoyado en la colaboración entre empresas, centros tecnológicos e instituciones. Iniciativas como Navarra Zirkular reflejan este compromiso por acelerar la transición hacia un modelo productivo más sostenible y competitivo.

